Si el cuerpo te lo pide, a media mañana puedes darle un empujón.
Una infusión siempre es buena opción y si es de caléndula mejor.
Hay miles de infusiones que puedes elegir (si son a granel mejor), yo suele añadirle una pieza de anís estrellado o palo de canela para "endulzar" y así evitar tener que añadir otros edulcorantes.